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[:es]¿Harto de comer tus carnes con la clásica guarnición de siempre? ¿Cansado de acompañar tu pasta con la salsa boloñesa de toda la vida? ¿Estás leyendo esto con voz de anuncio? Si la respuesta a todas estas preguntas es sí, sigue leyendo porque esto te interesa. Ármate con la batidora y dale una estocada definitiva a tu rutina culinaria, porque a partir de hoy aprenderás a disfrutar la salsa de la vida.

Salsa de menta

Un sabor inconfundible para dotar a tus platos de una gran personalidad. Solo necesitarás:

  • Un manojo de hojas de menta
  • Un poco de sal
  • 5 cucharadas de agua hirviendo
  • 100 ml de vino blanco
  • Una pizca de azúcar

El proceso es sencillo. Lava y corta las hojas de menta, y acto seguido, colócalas en un recipiente al fuego, añade un poco de sal, las cucharadas de agua hirviendo y la mitad del vino (50 ml). Remueve hasta que el líquido se vaya reduciendo y, pasados unos tres minutos, apaga el fuego y añade el vino restante. Déjalo reposar cinco minutos, bate para homogeneizar la mezcla y  ultima la salsa con una pizca de azúcar para poner el sabroso broche final.

Salsa blanca

Clásica y tradicional, pero también deliciosa y diferente. Los ingredientes que te harán falta son:

  • Un litro de leche
  • 3 cucharadas de harina
  • 50 gramos de mantequilla
  • Una pizca de sal
  • Un poco de pimienta
  • Nuez moscada

Su preparación es ideal para novatos. Derrite la mantequilla en una cacerola al fuego y llegado el punto, añade la harina y remueve de manera rápida para impedir que se formen grumos. Tras ello, ves agregando la leche poco a poco hasta formar una crema no muy densa. Acabado este proceso, coloca la salsa en un recipiente apto para batidoras y mézclalo primero con la sal, después con la pimienta y por último, con la nuez moscada. El resultado te sorprenderá gratamente.

Salsa brava

Todo un clásico mancillado en muchos locales y cuyo consumo parece limitado a bares y restaurantes, hasta ahora, porque con esta receta podrás crear la salsa brava original y disfrutarla en tu propia casa:

  • Mayonesa
  • Tomate triturado
  • Ajo
  • Una pizca de tabasco y pimienta

Coloca en un bol una cucharada de mayonesa y agrega el tomate picado junto al ajo. Tritúralo todo en la batidora hasta crear una salsa totalmente homogénea y, dependiendo de tu tolerancia al picante, añade tabasco y pimienta a tu gusto. Un consejo: no te pases.

Salsa de foie

Es posible que sea la más compleja de todas, pero merece infinitamente la pena, una vez la pruebes, tu paladar, tus invitados, tus amigos, tu familia y hasta tu suegra te suplicarán que la hagas, así que toma nota de los ingredientes, porque será tu as en la manga para convertir cada cena en algo realmente memorable:

  • 100 gramos de foie de pato
  • 100 mililitros de nata para cocinar
  • 200 mililitros de caldo de carne
  • Media cebolla pequeña
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Un chorrito de vino de Oporto (optativo)

Coge el cuchillo y comienza a pelar y a cortar la cebolla en trocitos, y fríela en aceite. Cuando observemos que alcanzado el punto ideal del sofrito, añadimos el chorrito de vino y aguardamos hasta que el alcohol se evapore (entre 3 y 4 minutos). Si eludes este paso, ve directamente al siguiente. Añade de manera consecutiva, primero, los 100 ml de nata para cocinar y segundo, los 200 ml de caldo de carne, y deja que se vaya haciendo durante 5 minutos, remueve un poco si fuera necesario. Completada esta fase, corta en dados los 100 g de foie y añádelos a la mezcla, y deja que todo se cocine a ritmo lento durante otros 5 minutos. Pasado ese tiempo, extrae la mezcla del fuego y bátela para lograr una textura uniforme y sin grumos, y por último, vuelve a meterla de nuevo en el fuego durante un par de minutos para que reluzcan todos los sabores[:]