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Nov

Exprimir o batir, ¿cuál es la mejor opción para tomar fruta?

Del clásico zumo de naranja matutino al batido vespertino de plátano y fresa, pasar la fruta por el exprimidor o la licuadora es uno de los procesos estrella que se utilizan para ingerir este tipo de alimento tan elemental en nuestra dieta. ¿Pero qué opción es la mejor? ¿Es lo mismo exprimir que batir? ¿Es un zumo la mejor alternativa para consumir fruta? Calma, no te agobies con tanta pregunta, porque en este artículo te resolveremos todas las dudas que tengas sobre la fruta y las distintas formas que hay para consumirla.

Antes de entrar en el debate de qué es mejor y qué es peor, habría que explicar en qué consiste cada proceso, porque aunque pueda parecer lo mismo a grandes rasgos, exprimir y batir comparten entre sí más diferencias que similitudes. No es lo mismo extraer el jugo de algo que triturarlo para convertirlo en zumo. ¿Por qué? Muy fácil: cuando se exprime una fruta solo se aprovecha una parte de la misma, no toda, y una valiosa mina de nutrientes como la pulpa se acaba desperdiciando. Un ejemplo sencillo para que lo entendáis: es como si a una película le quitas la banda sonora, te seguirá gustando, pero no seducirá los sentidos de tu cuerpo como antes.

El exprimidor, un aparato más económico y ligero

Otra cuestión a tener en cuenta es que a la hora de exprimir solo se aprovecha el jugo del alimento, ¿qué quiere decir esto? Que para que la ración no sea ridículamente pequeña, habrá que usar más de una pieza de fruta, ¿y esto que conlleva? Más calorías. La explicación es simple. Como ya hemos dicho antes, la pulpa (y la fibra que aporta) no se utiliza en el proceso de exprimir, y su ausencia es ocupada por más frutas, con su respectiva fructuosa, el azúcar que reside en ellos. Por lo que, como era lógico de imaginar, exprimir va a ser siempre una opción menos saludable que tomarse una fruta de forma entera.

¿Esto quiere decir que hacerse un zumo es insano? En absoluto. Los nutrientes, aunque en menor cantidad, son asimilados por el cuerpo con mayor facilidad en estado líquido, por lo es un hábito muy recomendable siempre que se compagine con otras formas de consumo. Y aquí entra en juego la licuadora, también conocida como batidora de vaso. Este instrumento, a diferencia del exprimidor, convierte en zumo toda la fruta sin seleccionar partes, cualquier alimento que esté en el interior de su vaso será triturado hasta convertirse en una sustancia más o menos líquida.

La licuadora, ideal para atreverse con recetas

Y en ese más o menos se esconde la pega de este método para ingerir frutas. Y es que para que el batido quede atractivo para el paladar y su textura sea más agradable, se suele mezclar con leche (al fin y al cabo algo que se llama batido debe llevarla). Esta presencia extra de lactosa supone calorías extra, por lo que con la licuadora disfrutaremos de todas las propiedades de la fruta (fibra, nutrientes, vitaminas…) saciará nuestro apetito mejor que un zumo hecho con exprimidor y nos dará miles de variables para hacer nuestras propias recetas, pero también aumentará la cantidad de grasa de nuestro alimento final.

En definitiva, ¿cuál es la mejor opción? Si eres un enfermo de contar las calorías y los nutrientes uno a uno, tu única alternativa es tomar la fruta de la forma más tradicional. De esta forma te asegurarás además de que todas las vitaminas se conserven, ya que algunas desaparecen cuando la fruta se tritura al entrar en contacto con el oxígeno. Pero si eres alguien que disfruta la fruta y las numerosas opciones que te da este alimento para consumirla, combinar exprimidor, licuadora y tomarla de forma entera será una excelente opción para llenarte de nutrientes, vitaminas y grasas saludables y sobre todo, de una energía y sabor compatible con cualquier dieta.

Originally posted 2017-07-20 12:26:52.