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Si eres de los que se las van dando de cocinitas, presumiendo de recetas delante de los colegas y dando consejos culinarios a diestro y siniestro, este artículo te interesa. Seguro que un maestro de los fogones como tú no se ve reflejado en estos fallos (algunos de ellos sonrojantes) que la mayoría de mortales comete al cocinar a la plancha, ¿o sí? Quién sabe. Lo mejor es que sigas leyendo y compruebes por ti mismo si tu maestría en el arte culinario es realidad o ficción. Ahí van, siete errores que cometes al cocinar a la plancha:

  • Cortar las verduras de forma irregular. No se trata de hacer un calco de cada trozo de tomate que cortes, pero sí de que haya cierta uniformidad entre todas las piezas. ¿El motivo? En la cocina todo tiene un porqué y en este caso no es un simple alarde estético. Al haber homogeneidad en el tamaño y en la forma de los ingredientes, su cocción será similar y poseerás el control total sobre todas las porciones que tengas sobre la plancha, sin tener que estar preocupándote de cada pedazo de forma individual. Una buena forma de ahorrar trabajo, ¿no crees?
  • De la nevera directamente a la plancha. Un novato de los fogones deja de serlo cuando se preocupa por sacar el filete de la nevera unos minutos antes de ponerlo en la plancha. Si a ninguno nos sienta bien pasar de un gélido frío a un calor sofocante en un instante, ¿qué te hace pensar que a tu carne sí? Si no le das tiempo a tu filete para que se temple, solo conseguirás que se cocine de forma desigual, crudo por dentro, hecho por fuera y jugoso por ninguna parte
  • Pinchar el filete o apretarlo contra la plancha. ¿En qué momento tan flagrante error se convirtió en hábito? En serio, a partir de ahora ten un poco de autocontrol y regatea la tentación de hacerlo. Sabemos que cambiar una costumbre que llevas toda la vida haciendo es difícil, pero trata la carne con mimo, y verás cómo mejora su sabor y su jugosidad
  • Usar la misma temperatura para todo. Siempre hemos oído que para una correcta cocción, hay que poner el fuego a un nivel elevado. Y hay algo de razón en esto, para alimentos finos, la mejor opción es que la plancha tenga una temperatura fuerte, pero no así para elementos gruesos. En el caso de ingredientes más carnosos, modera la potencia y ves bajándola poco a poco para que el calor se distribuya bien desde la superficie al centro de los alimentos
  • El empleo del aceite. Más que un error, es un truco de cocina que solo saben los más expertos culinarios. Rociar aceite sobre la superficie de la plancha no es una mala decisión, pero es mucho mejor opción untar los alimentos directamente con él. Si sigues este paso, lograrás que tus alimentos no pierdan sus jugos naturales ni otras propiedades y quedarán mucho más sabrosos
  • Marear la carne con vueltas y vueltas. ¿Verdad que no es agradable la sensación de resaca en la que la habitación te da vueltas y vueltas? Pues ten un poco de consideración por el filete que cocinas y ahórrale pasar por ese duro trago. Con una vuelta es suficiente para conseguir el mejor resultado a la plancha. Dale más de una y solo lograrás que se cueza, convirtiendo cualquier filete, por bueno que sea, en una masa de textura pastosa similar a la de un chicle desgastado y vivirás esa deshidratada sensación presente en la peor de las resacas en tu comida
  • Echar la sal con la carne cruda. Sazonar la carne es uno de los procesos que más facilidades da, es casi imposible hacerlo mal, pero aún así, hay quien tiene adicción por equivocarse. No sales el filete antes de cocinarlo, no lograrás nada, puedes hacerlo antes de darle la vuelta, después o justo antes de servirlo, pero nunca, repetimos, nunca, antes de ponerlo en la plancha