Una de las grandes prestaciones que nos ofrece una licuadora o batidora de vaso respecto a otros aparatos es la oportunidad de inventar nuestras propias recetas para preparar batidos. Y es que acudir a la nevera movidos por la creatividad de idear la nueva bebida tropical estrella del verano puede ser un muy buen hábito, si se sabe cómo ejecutarlo.

Incluso para algo a priori tan saludable como combinar distintas frutas son necesarias ciertas nociones básicas, nuestra digestión de veras que nos lo agradecerá. No te preocupes, no se trata de ninguna restrictiva norma que convierta algo tan divertido como un café tropical en un aburrido café de máquina de un lunes por la mañana. Simplemente, deberás aplicar esta televisiva premisa: tres son multitud.

Todo suena mejor si lleva un tres, triplete, tridente, trigonometría… y algo tan bueno como un batido no podría contradecir esta norma. Y es que son tres el máximo de distintos tipos de frutas que debes mezclar para que tu nueva bebida acabe siendo un éxito. Existen hasta cinco clases diferentes (neutrales, dulces, semi-dulces, ácidas y semi-ácidas), así que tendrás un gran margen para dejarte llevar por tu creatividad sin amargarte la noche.

Presta atención a esta tabla, en la que verás un listado completo de las distintas tipologías de frutas y cuáles van en cada grupo. Si es necesario, imprímela y estámpala en tu cocina, y disfrutarás al máximo tu batido y sus efectos (o mejor dicho, la ausencia de ellos).

Las frutas se clasifican en cuatro tipos distintos: neutrales, dulces, semi-dulces, ácidas y semi-ácidas