El último estudio de la revista Electromarket apunta a que en 2016 hubo un aumento en la venta de licuadoras en España de un 13%. Si dejamos a un lado la frialdad de los números, el incremento parece aún más asombroso de lo que ya es. Para que nos hagamos una idea, la tasa de conversión en el mercado global ronda el 1-2% (el 5% en los mejores casos), así que imaginad la hazaña que supone conseguir 13 nuevos clientes de un año para otro, un registro solo al alcance de grandes marcas y faraónicas campañas de marketing. Pero que sepamos, no existe ninguna institución o secta que haya lanzado sobre la población mensajes subliminales para comprar licuadoras, así que descartada esa opción, ¿qué ha pasado realmente para que la blender se haya convertido en toda una estrella de ventas en nuestro país?

Para responder como es debido a esta pregunta, es necesario ir más allá de aspectos generales como la mejora de la economía, que siempre es una pieza importante del motor de crecimiento, pero, ¿solo para las licuadoras? Es evidente que existen otros grandes factores de influencia capaces de explicar de forma más detallada el brutal aumento en sus ventas, ¿pero cuáles son? Vamos a intentar descifrarlos, y para ello, nada mejor que detenerse y pensar cinco segundos qué tipo de alimentos se usan en una licuadora. ¡Eureka!

La tendencia Healthy

Pese a que España sigue suspendiendo en consumo de frutas y hortalizas, la preocupación de los ciudadanos por seguir una dieta sana no deja de aumentar desde hace años, y hábitos como mirar con detenimiento y comparar el valor nutricional de cada alimento están cada vez más presentes en nuestro día a día. Es la era de la moda Healthy. De hecho, según un informe de Grocery Eye publicado en 2015, el 80% de los españoles leen las etiquetas de los productos para obtener la máxima información posible sobre su contenido alimenticio antes de afrontar la decisión de comprarlo. Una costumbre que nos hubiera parecido extraña hace unos años, hoy en día es toda una rutina en mercados y supermercados. No hay duda de que el consumidor actual ha variado sus preferencias, y también el orden de las mismas.

“¿Y qué tiene que ver esto con que en España se hayan comprado un 13% más de licuadoras?”, os estaréis preguntando. El simple hecho de cuidar la alimentación es un factor demasiado simple como para que por sí solo sea capaz de explicar la emergente popularidad de la licuadora, pero sí que ha desencadenado acciones más concretas que forman la auténtica raíz de esta agradable incógnita. Nada mejor que unos datos para dar a entender esta idea. Pese a suspender en consumo de frutas, los españoles al fin han decidido hincar los codos para sacar adelante esta asignatura y ya progresan adecuadamente rumbo al aprobado. Según registros emitidos por Nielsen en el Congreso AECOC de Frutas y Hortalizas, el consumo de este tipo de alimentos ha crecido en España en torno a un 8% en el último año, un notable aumento que ni siquiera se ha visto afectado por la subida general de precios en este mercado.

Pero este esperanzador dato no es la única razón que puede explicar el incremente en la compra de licuadoras. Y es que otro informe, publicado por la Asociación Europea de Zumos de Fruta (AIJN), apunta a una bajada del 6% en el consumo de frutos envasados en España. La suma de estas informaciones compone el caldo de cultivo perfecto para entender el singular aumento en la venta de licuadoras, icono de una moda que comienza a ser hegemónica en España y en todo el mundo. La tendencia Healthy nos ha dotado con las herramientas necesarias para interesarnos por el valor nutricional de cada alimento y nos ha hecho reescribir nuestra lista de la compra. Gracias a este nuevo estilo de visa, casos como el aceite de palma en los productos se han convertido en grandes alarmas sociales, y entre este caos, germen del nuevo orden en nuestros hábitos de vida, la licuadora ha encontrado la mejor oportunidad para alzarse como nueva reina de nuestra cocina. ¡Largo sea su reinado!